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Aprender de los principios de la escuela primaria

Eileen Freely Baker, directora del Luanda International School  (Angola), trabaja para conseguir que el perfil de la comunidad de aprendizaje del BI esté presente en todos los aspectos de la vida escolar.

Eileen Freely Baker - Principle Luanda International School

La siguiente frase, extraída de Cómo convertirse en un colegio del PEP, nos aporta una clave del éxito que hemos tenido con las actitudes del PEP (tolerancia, respeto, integridad, independencia, entusiasmo, empatía, curiosidad, creatividad, cooperación, confianza, compromiso y apreciación): “No alcanza con fomentar estas actitudes de manera implícita, como un currículo oculto. Es esencial que tratemos las actitudes de manera consciente, profesional y explícita...”

Cuando comparamos los atributos del perfil del estudiante con las 12 actitudes del PEP no teníamos claro cómo abordarlos por separado. No obstante, nos dimos cuenta de que si enseñábamos, fomentábamos y evaluábamos las actitudes, era más probable que nuestros jóvenes acabasen mostrando los atributos del perfil. 

Probablemente, la decisión más importante que tomamos fue la de informar a los padres sobre la frecuencia con que los alumnos ponían de manifiesto las actitudes. Los profesores se dieron cuenta inmediatamente de que tenían que enseñar y fomentar explícitamente las actitudes para disponer de datos suficientes para justificar sus comentarios. Por su parte, los padres querían que se les ayudara a fomentar actitudes más congruentes y positivas, dado que dichas actitudes formaban parte del expediente académico de sus hijos.

Al adquirir las actitudes tanta importancia, se convirtieron pronto en el lenguaje del aula y del patio de recreo. Tanto en el aula como en el patio pasamos de las reglas a los acuerdos, y de aplicar la disciplina a los alumnos a discutir modos de desarrollar actitudes más positivas.

Hace poco, me enviaron a la dirección a un grupo de muchachos que se habían estado burlando de una chica de su clase. Nuestra discusión giró en torno a las actitudes involucradas, y pronto se dieron cuenta de que si hubiesen sentido una mayor empatía hacia la chica, nunca se habrían comportado como lo habían hecho. Sus notas de disculpa fueron mucho más sinceras que si no hubiesen establecido esa conexión personal, y me sorprendería mucho que volviesen a repetir aquel comportamiento.

¿Cómo sé que este enfoque explícito funciona? He observado una importante diferencia entre los alumnos, padres y profesores nuevos y los que ya llevan trabajando con nosotros algún tiempo. Su lenguaje y comportamiento tiende a centrarse más en el “yo” que en el “nosotros” que utiliza el grupo ya consolidado.

La cultura escolar ha adoptado las actitudes y la estructura para la resolución de problemas que éstas nos ofrecen.

 


 

 

 

 

"Probablemente, la decisión más importante que tomamos fue la de informar a los padres sobre la frecuencia con que los alumnos ponían de manifiesto las actitudes."